8/05/2011

Mil días en prisión por comprar un celular

Caso: Pedro Antonio Padilla Aguilar

El ciudadano Pedro Antonio Padilla Aguilar, con CI 79120612362, residente en Carretera de Sagua Km 1 ½ Polipalo, Nave No.12, Casa No.3, Santa Clara, Villa Clara; fue sancionado a 3 años de privación de libertad con subsidiaria de trabajo correccional con internamiento, según la Sentencia No.65 de la Sala Primera de lo Penal del Tribunal Provincial Popular de Villa Clara, de fecha 24 de febrero de 2011, por un delito de receptación.

Su defensora fue de oficio, pues “Tony” como le dicen por apodo, ingresó ilegalmente al país procedente de la Florida, en diciembre de 2005; después de haber emigrado legalmente por la lotería conocida por “El Bombo”, el 27 de enero de ese año, y para tener derecho a un abogado designado debería abonar 5000 cuc (pesos cubanos convertibles). Su objetivo al volver a Cuba era su hijo, al que no ha podido reconocer todavía y lleva su nombre, pero los apellidos de su esposa Deisy Espinosa Liriano.

Es una persona multirreincidente, que ha cumplido sanciones por: Tenencia ilegal de armas (multa de 200 cuotas de un peso); Evasión de presos (un año de privación de libertad); Receptación (2 años de privación de libertad) y Entrada Ilegal al país (2 años y 6 meses de privación de libertad).

El delito por el que se encuentra en estos momentos en un Centro de Trabajo Correccional, fue la compra de un celular con su estuche, por el precio de 300 pesos moneda nacional, el equivalente a 12 cuc., lo que implica que por cada peso cubano convertible que invirtió en la adquisición del equipo, tiene que estar 91 días en prisión.

La Sentencia reconoce que el autor del robo no le refirió la procedencia ilícita del celular, lo cual este ratificó, pero los miembros del Tribunal consideraron que se suponía que él supiera que era receptación, por lo barato en que lo adquirió.

El celular se le reintegró a su dueña, sin ningún tipo de perjuicio y no hubo sanciones accesorias.

El delito de Receptación previsto en el artículo 338 del Código Penal contempla que pudo haber sido sancionado con una multa entre quinientas a mil cuotas.

Con casos tan insignificantes como este, el gobierno de Cuba, llena las prisiones y hace “multirreincidente” a cualquier ciudadano. Este es un ejemplo de los muchos que ocurren en el país, y que no asombran a los cubanos, por ser habituales.

El Grupo de Análisis de la Red Cubana de Comunicadores Comunitarios, integrado por Miladis Carnel González, Leidy Coca Quesada, Pedro Larena Ibáñez, Arnaldo Ramos Lauzurique y Martha Beatriz Roque Cabello, tiene en su poder todos los documentos probatorios de este análisis.

La Habana, 4 de agosto de 2011.

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