7/28/2011

CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA DE CUBA

La Habana, 28 de julio de  2011

CARTA ABIERTA  AL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA DE CUBA

Señor Presidente:

Esta es la  segunda carta que le envío, pues la primera fue con fecha 13 de julio  y en esta como en la anterior, -de la cual no he recibido respuesta-  quiero denunciar nuevamente todos los abusos que se han cometido y aun se cometen con mi hermano que se encuentra recluido en la Prisión el Combinado del Este, y que,  desde el 11 de mayo está en huelga de hambre. Luego de tenerlo ingresado con otros reclusos enfermos de SIDA y  hepatitis,  a riesgo de contagiarle cualquier enfermedad máximo como está con las defensas tan bajas; el viernes 15 de julio lo vuelven a trasladar a otra Sala y cuando se despierta encuentra una nota en su mosquitero que decía  (es la sala G) me pregunto ¿es acaso la Sala de la muerte?

Indignado por la nota recibida él les escribe otra diciéndoles: “Por favor no molesten más estoy en huelga de hambre, no hablo con comunistas torturadores, solo con mi familia tampoco quiero nada de ustedes solo un ataúd o mi libertad”. Automáticamente la Jefa de Sala tte. Yordanka; y el Jefe de Orden Interior tte. Pedroso, buscaron a un Mayor  que luego de leer la nota se marcho rápido y regreso con los también mayores Roelly  y  Gabriel el segundo al mando del Reclusorio. Mi hermano cansado de escucharles su psicología amenazó con lanzarles un poco del orine si se le acercaban, inmediatamente 4 guardias que allí se encontraban arremeten contra él para esposarlo le rompen el reloj y lo sacan a rastra de la Sala. Él les dice de todo lo que viene a su mente y les pregunta si eso no es tortura física. Pedroso le contesta que se va a podrir en una celda,  le zafan las esposas y le caen encima como animales. Él se quita la ropa y  para obligarlo a vestirse el mayor Roelly lo coge por el cuello y le da dos estrellones y sin soltarlo junto a Gabriel, Pedroso y otros guardias  lo esposan nuevamente y lo conducen al Área Incrementada, en una jaula herméticamente cerrada y bajo el sol del mediodía, donde lo han tenido antes a manera de castigo por espacio de 39 minutos.  De ahí -luego de casi estrangularlo para volver a ponerle la ropa- lo conducen hasta la celda 26  del Área Especial del Edifico número 1 no le devuelven sus pertenencias se las queda  el tte. Pedroso. Desde entonces esta totalmente incomunicado por órdenes de los oficiales Gabriel y Roelly  y lo mantienen desnudo en un piso frió y húmedo.

Además tienen las ordenes que dejó el tte. coronel Carlos Quintana,  jefe de 15 y K, donde radica la Dirección de Cárceles y Prisiones del Ministerio del Interior, que dijo que le metieran 100 pa`abajo y celda hasta la muerte. 

Todo esto que aquí le cuento  lo recibí en una carta que mi hermano logro enviarme. Y me pregunto: ¿dónde están los Derechos Humanos por los que tanto hemos luchado y gritamos a los 4 vientos? ¿Acaso las personas que trabajan en la prisión del Combinado se graduaron en la época de Batista,  que era pura dictadura?

Creo que si existe un sistema judicial en nuestro país es para  aplicar las leyes de manera correcta y nadie tiene derecho a castigar a otro ser humano que se encuentra recluso y tratarlo como un animal. ¿Será acaso que nuestro justo Gobierno no tiene conocimiento de lo que ocurre en nuestras penitenciarias donde es como un mundo aparte, que lo que allí ocurre allí se queda?

Por favor  no me cansaré de dirigirme a usted que es la máxima autoridad en nuestro país con el fin de que tomen medidas para que nada de esto siga ocurriendo; que no continúen los abusos y atrocidades que allí se cometen y que mi hermano salga vivo, pues por el camino que vamos recogeremos un cadáver, y no solo el de él, sino el de mi madre también, que cada día muere un poquito más de sufrimientos.

Quiero nombrar también involucrados en esto a los tte. Pedro Luis y Espinosa, fiscales militares. Además quiero adjuntar aquí unas fotos de mi hermano  de hace 2 años donde se puede observar lo bien que estaba él físicamente y  fotos actuales donde se puede apreciar las pésimas condiciones en que se encuentra para encima recibir tanto maltrato físico y mental.

Esperando una respuesta al particular, lo saludo, respetuosamente,

Aymara Díaz Fuentes
Ánimas 153 bajos entre Industria y Consulado
Centro Habana, teléfono 8641413



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