2/27/2011

“La hora de las cuentas nuevas”.




Por Juan Mario Rodríguez

Hoy es un día de esos en los que uno puede regocijarse porque Dios te ama. La televisión cubana exhibió a las 20:30 horas el material Las Razones de Cuba, en el que los traidores de la causa de la libertad de nuestra Patria Moisés Rodríguez Quesada y Carlos Serpa Maceira expusieron sus difamatorios testimonios contra la oposición contemporánea a la tiranía castrista.

El agentón Moisés Rodríguez Quesada asumió en el verano del 2004 la dirección de la organización contestataria Liga Cívica Martiana sucediendo a William Herrera, el Presidente saliente que se exiliaría posteriormente en los Estados Unidos de América, acogido por el Programa de Refugiados del gobierno de ese país. Desde ese momento la organización - en la cual yo militaba- se alejó de la lucha anticastrista. El 16 de noviembre de 2004 renuncié formalmente a la membrecía en dicha organización, de la que era secretario general.

El reportero Carlos Serpa Maceira, acogido por la Asociación Misceláneas de Cuba, que dirigiera hasta hace poco Alexis Gainza Solenzal, y que publica desde Suecia la Revista Misceláneas de Cuba, medio del que fui el primer colaborador en la isla a partir de su fundación en septiembre del 2004, es un personaje que no engañó a los que aquí nos desempeñamos en las labores de dar voz a los que el régimen cubano pretende silenciar. El colega Serpa fue el periodista más hostigado por el siniestro Departamento de Seguridad del Estado (DSE) y a quien más cámaras fotográficas y computadoras le “decomisaron” los esbirros comunistas. También, el que involuntariamente propició, con sus constantes y desmedidas peticiones a título personal, llegara ayuda material a algunos de los agobiados colaboradores de Misceláneas de Cuba intramuros.

¿Duele?, claro que sí. Pero como decimos los cubanos, allá arriba hay un Dios, quien iluminó a los del régimen cubano para que publicaran el material de marras. Yo lo disfruté, El Señor me perdone, porque tamaña absolución lo merece. Eso es historia y, por suerte o desgracia, estoy muy involucrado.

Las Razones de Cuba no le dijo mucho al pueblo cubano porque este se encuentra inmerso en la supervivencia. El material es una muestra ingenua que los encumbrados de aquí, ajenos a las penurias de “los pobres de la tierra”, esgrimieron fallidamente para dividir y engañar.

La desesperación de la tiranía castrista, en el marco de los hechos ocurridos en el norte de África, que dieron al traste con los regímenes de Túnez y Egipto y amenazan con la caída del aliado Presidente terrorista de Libia, le llevaron a realizar el sainete exhibido hoy. La cobardía del régimen es patente. Timidus se vocat cautum. ¡Están perdidos!

La Habana, 26 de febrero de 2011.

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