6/26/2010

Tomar Posicion, Por Héctor Julio Cedeño Negrín

Varios amigos me han interrogado, sobre las cartas que circulan a través de la Internet, relativas estas, al diferendo del que debatimos los cubanos en los últimos días.  Las misivas discurren en relación, a la prohibición de viajes de los ciudadanos norteamericanos, con destino a Cuba y  a la flexibilización de las limitaciones introducidas, por el gobierno estadounidense, en lo tocante al comercio con la dictadura castrista.
 
En alguna ocasión exprese mi opinión sobre el tema, aunque indubitablemente especulativa.  Ciertamente, tengo amigos que comparten, ambos enfoques en el diferendo y con todos,  intercambio  frecuentemente mis criterios, porque este proyecto, es  bastante añejo y está más que manido y hasta roído.
 
Pero intento comprender, más al fondo del asunto. Si se analiza con mayor profundidad, se ve claramente la mano peluda y hasta huesuda, de la dictadura castrista. Detrás, se encuentra, la compañía de los acólitos,  los servidores y los manipuladores - con el perdón de los buenos amigos, que no conculcan, con la dictadura, ni con sus acólitos,  ni sus servidores, pero que están allí, porque los plagiaron, les falsearon la realidad ó se auto engañaron, ellos mismos-  y es que básicamente, se trata del mismo tema, el Embargo interpuesto por el gobierno estadounidense, contra la tiranía Castro-comunista de la Habana y que hasta en día hoy,  la asfixia, la deshidrata y  la está llevando, hasta el mismo abismo, aunque algunos quieran meterse por los ojos,  que el embargo, en nada daña, a la abyecta satrapía. 
 
El levantamiento del embargo, como tal, requeriría de varias condiciones, que obligatoriamente tendría que confrontar la dictadura comunista radicada en la isla y que son bien conocidas. Donde incluso, es condición  ineludible, la desaparición de los hermanos Castro de la palestra política cubana. Conseguir el levantamiento del embargo, sin cumplir las condiciones exigidas, es materialmente imposible en el momento actual, dada la desfavorable correlación de fuerzas, en el Congreso de los EEUU,   pero además,  por la insoportable pestilencia, de los Castro y de sus apestados partidarios,  con las últimas actuaciones, en contra de las Damas de Blanco, con el asesinato premeditado, de Orlando Zapata Tamayo y con todos los  desmanes cometidos, en los  últimos tiempos, por la dictadura castrista, entre los que se encuentra sin lugar a dudas, la liquidación física, a través de la tortura y de los maltratos, del inclaudicable, Ariel Sigler Amaya.             
 
Pero hay quienes pretenden, desde el gigantesco país del norte, rescatar,  la escuálida, raquítica e inhumana dictadura cubana. De hecho, ella misma, pretende ser salvada,  por la obra y la gracia, de la caridad y de la benevolencia  estadounidense.  Para ello  necesita del dinero, que a manos llenas, le pueden proporcionar los turistas norteamericanos, que llegarán en oleadas humanas, para contemplar por sus propios ojos, este prehistórico y destartalado dinosaurio comunista, que milagrosamente ha sobrevivido, en este moderno  período, del siglo XXI.
 
Este es el objetivo final; si no se puede conseguir hoy, el levantamiento del embargo económico y comercial impuesto contra la satrapía decadente, conseguir al menos, el levantamiento de las restricciones a los viajes impuestas a los norteamericanos y para lo que no existen severas condiciones, que tenga que  cumplir  la dictadura,  ni  grandes sacrificios, que deba realizar. Tales  requisitos  serían,  no  ser considerada  una  amenaza  militar  para los  Estados  Unidos  ó que se le excluya de entre  los  países  que auspician  el terrorismo y  alguna que  otra condición  menor, que  se estime deba  cumplir  la  tiranía y  que pueda  ser  soslayada o  certificada  por  el  Presidente o  algún  otro  funcionario  de alto  rango. 
 
Ellos, los que elucubraron tales  ideas,  planeaban  que en este preciso momento, pudieran alcanzarse tales propósitos.  Esto, teniendo en cuenta especialmente, la oportunidad del voto mayoritario del Partido Demócrata, en ambas Cámaras.  Para eso es que se  necesitaba la cacareada cartita, desde Cuba y a nombre, de un grupo, de los llamados disidentes. El objetivo,  simple,  que fuera considerada como un “AVAL”  para ser presentado  ante la Comisión de Agricultura, del Congreso de los Estados Unidos y que de esta manera le diera el empujoncito necesario, para alcanzar el empeño. Justamente en el momento de pánico, cuando la dictadura se encuentra, al borde mismo de su desintegración y precisamente cuando necesita del aliento indispensable para superar su propia muerte.
 
Es como tirarles, el salva vida en el instante mismo de su ahogamiento, ¿Que se pretende? ¿Salvar  la dictadura? Tan acostumbrados a ella, que nos produce nostalgia perderla. Bueno al parecer, se la produce a algunos.
 
Otra cosa, en el vertido de opiniones diversas, se insinúa como que el exilio tiene una posición radicalmente recalcitrante con respecto a los que nos encontramos dentro y se alude a que la opinión que debía prevalecer, es precisamente la interna, eso es claramente, una completa falsedad, tengo la certeza de que dentro de Cuba existen muchos más dispuestos a sortear la caída de bombas sobre Cuba, con tal de librarnos de la dictadura, que los que en el exilio quieren enterarse, de que sobre Cuba caen tales bombas, los más radicales estamos aquí dentro. Aquí muchos dicen que el tonto de Bus, debió haber empezado, primeramente por Cuba, antes de invadir a Sadan Husein.  Y es muy lógico, los cubanos que viven en el extranjero, no sufren en carne propia la dictadura. Por qué se han ahogado miles de jóvenes y se siguen ahogando, por qué prefieren morir antes que soportar esto.
 
Otra cosa, más probablemente, la carta de los setenta y cuatro es una opinión minoritaria dentro de la Sociedad Civil cubana, si se hace una encuesta dentro de los opositores, probablemente el ochenta por ciento descalifica esa carta  y los que la confeccionaron lo saben, por qué no la divulgaron antes y llamaron a firmarla masivamente, esa carta fue hecha en secreto. Con tanto que aquí gustan que todos firmen sus cartas, por qué no me preguntaron esta vez, si varios de los firmantes siempre me buscan para que yo les firme sus panfletos. Yo no soy una personalidad, pero allí hay personas que no tienen ni idea, de a que es, a lo que  le llaman  política, incluso conozco quien dice que no se mete en política porque la política es cochina y firmaron una carta política y polémica.
 
Algo más, entre los firmantes de la carta hay muchos disidentes o sea personas pertenecientes a los círculos gobernantes en otros tiempos, pero que continúan en el limbo de la afinidad, varios son tan cercanos al  régimen, que no se entiende porque  no están, integrados plenamente en el. A algunos les llaman conversos, hay otros reciclados, pero incluso hay quien ha cambiado, varias veces, su filiación política, eso a mi me parece poco serio, lo confieso, para mi el mimetismo es cosa de lagartijas, que son las que cambian frecuentemente de color. No se puede pretender que un grupo tal, represente minimamente, a la sociedad cubana actual.
 
Lo cierto es que el efecto esperado, fue totalmente contraproducente, pero sigo afirmando que este es un ejercicio genial  de  democracia verdadera y que los cubanos comenzamos a intervenir en la vida política de la nación, los que hablan de que estamos divididos piensan como los totalitarios, que pretenden imponer la unanimidad y la unanimidad solo existe en la mente de los comunistas, lo que existe es la diversidad, basta ya de pretender ser unánimes.
 


 
 
Periodista Independiente de Cuba.
 
PRENSA INDEPENDIENTE DE CUBA.
Ciudad de la Habana,  junio de 2010.
 
  ¡AÑO FINAL DE LA TIRANÍA CASTRISTA Y FASCISTA!

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