6/03/2010

El dilema de la libreta de racionamiento. (2da. Parte y final)


Una información de Arnaldo Ramos Lauzurique, Grupo de los 75.


Pero las cosas no tienen necesariamente que ser así, los altos precios tienen como base el bajo nivel de la oferta y el Gobierno lo sabe, conoce además las causas y pretende resolverlo sin ceder posiciones.

Ninguna nación ha mantenido por tanto tiempo -48 años- un racionamiento. Después de la Segunda Guerra Mundial los países de Europa Occidental no tardaron mucho en eliminarlo. En los países socialistas de Europa, incluida la URSS, no llegó a la mitad de la década de los 50. China, con sus más de 1 300 millones de habitantes, no tiene racionamiento. El caso más reciente, Vietnam que salió de la guerra con Estados Unidos de América en 1975, y que a partir de 1979 tuvo que guerrear un año con los “camaradas” Chinos, ya a finales de la década de los 80 había eliminado el racionamiento.

Los comunistas chinos y vietnamitas tienen una fórmula probada contra el estancamiento: “la economía socialista de mercado”. El guiño le debería resultar claro al régimen cubano: “Hay que ceder algo para conservar el país”. Ellos entendieron que unos cuantos cabezones, sentados en sus buroes, ni con ábacos, calculadoras electrónicas, ni las más poderosas computadoras, pueden sustituir el poder regulador del mercado, ni reaccionar automática y rápidamente ante las variaciones de la oferta, la demanda, los ingresos, las preferencias del consumidor, ni las contingencias que constantemente tiene que enfrentar la economía.

En lugar de ello, el régimen cubano ensaya una caricatura de reforma. Entrega tierras en usufructo, atestadas de marabú, para que esos finqueros produzcan lo que el Estado establezca, a los precios que éste fije para su entrega al propio Estado en cantidades predominantes, condiciones que se mantendrán para las actuales cooperativas y campesinos (CCS, CPA y UBPC) que carecen de verdadera autonomía. Las tímidas reformas no pueden cambiar la situación del campo cubano, incrementar la oferta de alimentos, ni lograr una disminución de los precios.

Pero tampoco se puede incrementar la producción agrícola sin resolver otros problemas de la economía. Hay la necesidad de resolver la debacle financiera del país y eso no se logra reduciendo al mínimo las importaciones necesarias, ni con una costosa e inoperante sustitución de importaciones, es necesario llevar a altos niveles las exportaciones, incrementar las inversiones foráneas e incentivar la actividad privada, solo así se podrá incrementar la producción, el volumen de insumos para la industrias, la agricultura y el transporte, y la oferta de artículos nacionales e importados para la población.

Pero el régimen no quiere, al testamentario le da miedo, terror y espanto contradecir la última voluntad del moribundo, “eso es capitalismo”, le aseguró y no le falta razón, el socialismo no puede subsistir sin la economía de mercado. Lenin decretó que el socialismo derrotaría al capitalismo porque lograría una superior productividad del trabajo y eso es exactamente lo que no ocurrió.

Chinos y vietnamitas han tenido que ceder a la obstinada realidad, con los peligros que ello entraña para el sistema comunista, porque la economía de mercado, implica propiedad privada y esta produce propietarios que no tardan en reclamar su cuota de participación en el poder.

Mantener el equilibrio del comunismo, con la economía de mercado, es caminar por una cuerda floja, que puede requerir de vez en cuando un sangriento Tiananmen, pero no queda más remedio, parecen compartir chinos y vietnamitas.

Pero la máxima dirigencia troglodita cubana prefiere, como se dicen en Cuba, jugársela al “pegao”, es decir, el todo por el todo, que equivale a la larga al fracaso total.

Pareciera que todos estos comentarios se alejan de la cuestión inicial, la eliminación o no del racionamiento, pero todo forma parte de lo mismo, o el régimen inicia una apertura seria, o la población pierde su infinita paciencia, algo que ya está ocurriendo.

Se discute sobre la “libreta”, pero todos saben que no se trata solamente de eso, se trata de, ya ustedes saben…


Sancti Spíritus, 31 de mayo de 2010.

No hay comentarios:

Links







Abrir en una nueva ventana

.

.

FIRMA