1/14/2010

Tres años de angustia de la revolucionaria Elsa


Elsa Povea Quiala en la puerta de su casa.

Suceso narrado por el comunicador comunitario Lázaro Yuri Valle Roca

Este suceso corresponde a la investigación in situ, hecha por el Comunicador sobre el Análisis de la prensa oficial No.3, que elaborara la Animadora Martha Beatriz Roque Cabello

_______________________________________________

Elsa Povea Quiala, vecina de Calzada de San Miguel del Padrón # 1408, Apto. 1 entre 3ra y Manuel González, La Rosalía, San Miguel del Padrón, Ciudad Habana; ante la que me presenté para realizar un seguimiento de su problema y recopilar la mayor cantidad de datos, ya que el trabajo presentado por el periodista Jesús Arencibia Lorenzo de la sección “Acuse de Recibo del periódico Juventud Rebelde, no aportaba los elementos suficientes, apoyándose en el testimonio de una de las partes en cuestión, demostrando poca seriedad en su trabajo y una total parcialización con el Estado, dejando a Elsa la única perjudicada, en evidencia ante sus vecinos y la sociedad, como la responsable universal de la tupición de la fosa del solar .

Elsa me relata su versión de los hechos: Primero quiero decir que soy revolucionaria y como tal me siento, pero al pasar por tantas situaciones de malos tratos, burlas y peloteo sin tener un resultado de mi problema, además la angustia provocada por la impotencia de no poder hacer nada ante tanta corrupción, es lo que me ha impulsado a actuar como sea dentro de un marco legal permisible. Llevo 3 años dirigiéndome a Edificios Múltiples, Comunales, UMIV (Unidad Municipal de Inversiones de la Vivienda), Aguas de la Habana -de esta en particular debo reconocer que nos ha brindado un buen servicio y ha venido cada vez que lo hemos necesitado- no siendo así por parte de Aguas Negras y la Micro Social; esta última es la encargada de hacer el trabajo dentro de la casa, de tramitar el servicio y los cheques de pago a Aguas Negras, para que envíe el camión a vaciar la fosa y que los trabajadores de la Micro puedan arreglar. Pero no se puede hacer nada, debido a que la Micro Social no le paga a Aguas Negras, el dinero que los usuarios le pagan a esta entidad en efectivo. Entonces ¿dónde se mete ese dinero?, que yo u otro ciudadano ha depositado para que se haga el trabajo que tanto necesita. Yo

lo que pasa, porque he visto personas con situaciones más complejas que la mía. Por ejemplo, después de yo hacer una cola desde las 3 am en la UMIV donde conseguí el quinto puesto, por la mañana cuando abren, a la hora que ellos llegan, que siempre es bien tarde -sin mencionarte los que no vienen a trabajar- entonces me encuentro que tengo el número 20 en la lista, y que esas personas con dinero, resuelven lo que yo por derecho y gestión no puedo conseguir.

La tupición comenzó cuando el vecino del frente mío hizo un trabajo en su casa obstruyendo la acometida que sale para la calle, adicionando que el nivel del solar está por debajo de la calle, trayendo como consecuencia que cada vez que llueve todo el pasillo y mi casa se llenan de agua fétida y desechos sólidos. Para lograr que el vecino arreglara la tupición que causó, tuve que decirle que iba a contratar un abogado y traer la policía, después de pedírselo en innumerables ocasiones. Pero ya el mal estaba hecho, estas inundaciones provocaron que se derrumbara la fosa tipo Maure absorbente que está debajo del piso de mi casa. He tenido que mandar a mi hijo para casa de su tía, porque como todo se llena de aguas albañales y él padece de asma crónica, le causa trastornos a su salud. Ahora debido a mi insistencia y mi escrito al periódico, la UMIV me manda un inspector tras otro, y cada vez que vienen tengo que explicar una y otra vez la misma cosa, es una gran falta de respeto. Lo que hace falta es muy sencillo que la Micro y Aguas Negras se pongan de acuerdo, manden el camión y después ver si la Micro tiene trabajadores para que hagan el trabajo. Tan sencillo como eso, yo verdaderamente quisiera saber qué culpa tengo yo y la población de que la Micro no le pague a Aguas Negras o que no tenga trabajadores; que cada vez que voy a un lugar me manden para otro, y nadie se hace cargo de la responsabilidad y del trabajo, por éstas o las razones que sean, para que yo tenga que vivir en la inmundicia. Quisiera que alguien me diera una solución sobre esto, y si lo publicara el señor periodista sería “IDEAL”.

Ciudad Habana, 14 de enero de 2010.


Elsa Povea Quiala en la puerta de su casa.


La acometida que cerró el vecino.


La fosa en el cuarto de Elsa.


Otra vista de la fosa dentro de la casa.


Puede apreciarse el nivel de los tragantes.


La casa por dentro.


Entrada del solar.


Pasillo del solar


Una vista del pasillo desde la casa de Elsa.

No hay comentarios:

Links







Abrir en una nueva ventana

.

.

FIRMA